miércoles, 23 de julio de 2008

Fumando espero (que no...)


Todavía resoplando por los calores julianos (de julio, el mes) acudo a mi cita con el cuadernillo de bitácora virtual. Y navegando por los mares de la información digital, me encuentro con la noticia de que le ha sido otorgada la Medalla de Honor de la Universidad Complutense a José Luis Sampedro, uno de los pocos sabios que todavía ennoblecen este loco mundo. La noticia es bastante sucinta, pero recoge algunas de las frases pronunciadas por Sampedro en su discurso. Y yo las transcribo a continuación.
"El mercado es un mecanismo indispensable de distribución, pero sin sentido de la justicia". "El mundo ha caido en la barbarie". "El afán de velocidad del mundo nos hace llevar un ritmo de vida que no nos permite vivir con dignidad". Aunque no puedo dar fe de la fidelidad de estas manifestaciones, creo que se corresponden con el discurso habitual de Sampedro. Y no puedo estar más de acuerdo. Y de pronto me viene a la cabeza la propuesta de la U.E. de la semana laboral de 65 horas (no sé si los grilletes son opcionales). Y algo mucho más cotidiano. Cada vez que voy a un supermercado y llego a la caja, me sucede lo mismo. La cajera va pasando los artículos bajo el lector láser a gran velocidad, mientras yo trato desesperadamente de separar las bolsas de plástico, abrirlas, meter las cosas con un poco de orden... Pero es inútil, no me da tiempo, y todavía no he sacado el dinero o la tarjeta, y los artículos se acumulan encima de las bolsas, y la cajera me tiende el ticket para que lo firme, y las bolsas a medio llenar... Y, de fondo, los últimos éxitos de los 40 Principales sonando por todas partes (aunque a mí me parece que suenan dentro de mi cabeza), y me acabo marchando con la duda de si me habrán cobrado bien, de si habré guardado todo en las bolsas, porque antes de irme ya comenzaban a caer en alud los artículos del siguiente cliente...
Yo no tenía prisa, pero me encuentro corriendo por las escaleras mecánicas como si llegara tarde a algún sitio. Y entonces me paro en el semáforo, y la gente a mi alrededor comienza a cruzar sin mirar las luces. Quizá se estén jugando la vida, y probablemente les sobre el tiempo, pero para qué esperar a que el semáforo les permita cruzar, si ya se ve que no viene ningún coche.
Y supongo que no es casualidad, pero justo acabo de recuperar un libro muy querido titulado "Senda hacia tierras hondas" del gran maestro del haiku Matsuo Bashoo. Un libro que relata uno de los viajes que realizó Bashoo peregrinando por valles y montañas, y que narró con su prosa sencilla y sus haikus insuperables. Un recorrido a pie de más de dos mil trescientos kilómetros. Sin prisa, paso a paso.
Me permito reproducir aquí un breve capítulo, titulado "Hombre rico, pero no vulgar".

"En Obanazawa visitamos a un cierto Seifu. Aunque rico, no era vulgar. De vez en cuando iba hasta la capital, así que comprendía las necesidades de los viajeros, por lo que nos retuvo varios días, reparando nuestras fuerzas y agasajándonos de diversas maneras.

Del frescor hago
como mi alojamiento
y me arrellano.

"Sal ya de ahí".
Oigo a un sapo que croa
bajo unos zarzos.

Me han recordado
el pincel de las cejas
los cardos rojos.

Sora escribió:

En los que crían
gusanos de la seda
hay algo antiguo.

Y una vez más, el dibujo no tiene nada que ver con la entrada. Pero lo he rescatado hace poco y por eso lo pongo, añadiendo mi humilde consejo: no fuméis, que es malísimo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

De acuerdo totalmente: fumar es malisimo y Jose Luis Sampedro es un verdadero sabio, otro hombre de rara y hermosa sensibilidad, un visionario humilde de mirada lucidisima, un grande de los que escasean. Esta vez el reconocimiento no ha sido postumo, menos mal, aunque poco ha faltado.

ornitorrinco dijo...

Pues sí, de vez en cuando se hacen las cosas a su debido tiempo. Hace varios años tuve la oportunidad de hacerle fotos durante un acto del Club de Debate de la U.C.M., y su actitud emana bondad, humildad y sabiduría. Ojalá siga entre nosotros muchos años.