viernes, 5 de septiembre de 2008

Erre que erre

Mis esperanzas de que este blog llegara a convertirse en un lugar de encuentro e intercambio se van desvaneciendo como una niebla. Qué le vamos a hacer. Quizá debería cambiar el enfoque, o tal vez plantear preguntas e interpelar directamente a los lectores: ¡Eh, tú!, ¿qué opinas de esto? ¿Te parece normal tanto dislate junto? ¿Crees que tanto rollo sirve para algo? Pues deja tu mensaje después de oír la señal. Supongo que pensaréis: Ya está éste otra vez quejándose de que no hacemos comentarios. Que no, que no es una queja, es sólo un anhelo. Pero no pasa nada, ya me encargo yo de buscar nuevos alicientes para animarme a seguir publicando entradas. Aunque a veces sean como la de hoy, más bien vacía de contenido. Es como cuando llamas a un amigo para preguntarle ¿qué tal?, a pesar de haber hablado con él dos horas antes. Será la soledad, digo yo.
Pues eso, que ahí os dejo el dibujo del señor paseando a su perrillo, y aunque no se aprecia, os digo que van hablando de sus cosas - bueno, uno habla y el otro escucha. A lo mejor por eso dicen que es el mejor amigo del hombre. Y ahora que lo pienso, puede ser que el que habla es el que parece que escucha, y viceversa. De verdad, si lo que nos sobra son palabras... (Que me lo digan a mí).
Gracias por estar ahí, donde quiera que estéis.

6 comentarios:

Benjamín dijo...

Amigo. Leerte es grato (en general), pero no escuchar tus lamentos. Te lo dice un experto de la auto compasión que procura explorar otras avenidas. Echo de menos tu sentido del humor, tu sonrisa juvenil, sustituidos, al parecer, por cierto desconsuelo, y la ironía. Fíjate que no dije cinismo, aunque lo pensé. Sigue escribiendo y dibujando, anda. Habla de tus proyectos y ve diseñándolos. La observación del entorno, por más aguda que sea, no sustituye la interacción con el planeta. O, si prefieres, con la montaña del Yunque, el Viejo San Juan y la playa de Luquillo. Un abrazo desde Puerto Rico

ornitorrinco dijo...

Vaya, pues no pensé que se me notara tan plañidero. Pero no, de cinismo nada. Nunca. Sólo trataba de reírme un poco de mí mismo, aunque es posible que no lo haga demasiado bien. De todas formas tomo nota. Y que conste que yo intento interactuar con el planeta (bueno, no con todo), otra cosa es que se deje. Esto me pasa por pedir intercambio...

María dijo...

Leo tus entradas casi a diario.Hace poco te mandé, bueno, quise mandarte un comentario, se lio la cosa y no salio, luego me alegré, porque tenia la sensación de que era hacer leña del arbol caido.
Te conozco y eres, creo, un tio valioso, refiriendome a lo que "que serias capaz de hacer, si lo hicieras".Pero desde que te conozco solo he escuchado, lo mal que te caemos todos en general,vaya, yo diria el mundo entero.
Te conozco haciendo proyectos, (valiosos todos ellos), pero siempre se quedan en eso, proyectos.
Y ahora voy a ser dura. ( ¿Cmo puede un padre de familia dormise en los laureles, filosofando y lamentandose de todo lo que le rodea y no ser capaz de tirar adelante?).
Disculpame, pero te hace falta una cura de humildad y menos cinismo.
Sé que eres valido pero estás conffundido. Aquí todos somos parecidos, y vamos tirando como bien podemos, deja de clasificar al personal, desde tu puesto de hombre "alfa". La vida real esta fuera y sí, a veces es dura pero es lo que hay.
Todo esto lo escribo, como lo haria una madre o una amiga.
Sé que tu puedes.

María dijo...

Leo tus entradas casi a diario.Hace poco te mande, bueno quise mandarte un comentario, se lio la cosa y no salio.Luego me alegré, porque tenia la sensación de que era hacer leña del arbol caido.
Te conozco y eres, creo un tio valioso, refiriendome a lo que "que serias capaz de hacer, si lo hicieras".Pero desde que te conozco solo he escuchado:Lo mal que te caemos todos en general,vaya, yo diria el mundo entero.
Te conozco haciendo proyectos, (valiosos todos ellos), pero siempre se quedan en eso, proyectos.
Y ahora voy a ser dura. ( como puede un padre de familia dormise en los laureles, filosofando y lamentandose de todo lo que le rodea y no ser capaz de tirar adelante?).
Disculpame, pero te hace falta tener un par de "cojones" y tirar para alante.
Sé que eres valido pero estas conffundido, aquí todos somos parecidos, y vamos tirando, deja de clasificar al personal, desde tu puesto de hombre "alfa". La vida real esta fuera y sí a veces es dura pero es lo que hay.

ornitorrinco dijo...

A veces, con la mejor voluntad - se supone - nos metemos en camisa de once varas. En primer lugar, recomiendo una visita al diccionario, para saber lo que es cinismo y lo que es humildad. Hace falta ser muy humilde para recomendar humildad. Y hablar de la vida de alguien cuando no se conoce de verdad, es bastante aventurado. Sin ánimo de ofender, que nadie se atreva a meterse en un terreno como mi responsabilidad de padre, y menos desde el desconocimiento. Yo he sido infinitamente considerado hacia personas y actitudes ajenas, así que un poco de respeto, por favor. Pero claro, la culpa es mía por exponerme así. Yo escribo sobre las cosas para entenderlas, y el modo en que lo aplico a mi vida queda fuera del ámbito de este blog. Lo parezca o no, no trato de dar lecciones a nadie. En fin, gracias por comentar, y mejor puntería para la próxima.

Benjamín dijo...

Hace tiempo leí que lo peor de la autocrítica es que alguien podía creérsela. Ayer una persona me dijo que me costaba mirarme críticamente. Pensé que si yo soy tuerto en ese sentido, esa persona está ciega. Lo cierto es que no importa qué hagan los demás, mi responsabilidad es conmigo mismo, y con los míos, que puede incluir a toda la tribu pero comienza con los de casa.
Bueno, has generado respuestas a tus entradas, así que deberías estar contento. Atacas con dureza, tú sabrás por qué. No me corresponde analizar la intención del comentario de María. Como ya dije, en muchos sentidos estamos en la misma estación. Como no tengo un blog, María no puede escribirme ni hablarme de la auto compasión. Ya me lo han dicho amigos y conocidos en otro momento.
Ahora, decido no descartar las sugerencias, porque quien las produce tiene agendas cuestionables, defectos de fábrica o contradicciones evidentes. Decido no tomarme las críticas como algo personal y procuro, como me decías, jugar con mi mente, con la intención de conseguir lo que me hace bien. Los cuatro acuerdos será un bestseller sin grandes cualidades literarias que copia de las grandes tradiciones espirituales, pero el libro de Don Miguel ofrece consejos útiles. 1. Sé impecable con tus palabras. 2. No hagas suposiciones. 3. No te tomes nada personal. 4. Hazlo siempre lo mejor que puedas.
Espero no haber sido duro, mucho menos generar críticas a mi puntería. Dale, Rafa, hermano del alma, tú por allá y yo por acá, como Fátima la hilandera, pongamos nuestros talentos a hacer buena música o una casa acogedora. Un paso a la vez, pero con la intención y la dirección correctas.
Un abrazo desde el Caribe huracanado...