domingo, 5 de octubre de 2008

Ámbar: ¿Por qué me posé en aquella conífera?

Esta mañana he estado trasteando un ratillo con el Photoshop (por aquello de desatascar el queso de bola que tengo por cerebro) y me ha salido esto. ¿Será casualidad? Un insecto atrapado en ámbar desde el Cretácico - porque lo digo yo, que para eso lo he parido. Quizá lleva 90 millones de años ahí dentro, suspendido e inmóvil. Aquél que contempló a los tiranosaurios y los pterodáctilos, que escapó de las lenguas viscosas de los reptiles, que evitó las mandíbulas peludas de arañas del tamaño de gatos, puede terminar siendo un pisapapeles en el despacho de un bufete de abogados de - pongamos por caso - Albacete. Prefiero imaginarlo en la mesa de un laboratorio del Museo Smithsonian, que es mucho más chic. No parece un mal destino para un insecto. Tirando del hilo, descubro que el 27 de julio de este año se dio a conocer la noticia del hallazgo de una gran cantidad de ámbar del Cretácico en Cantabria, en la cueva de El Soplao (qué estilo tenemos para nombrar a las cosas por estos lares). Se le atribuyen gran cantidad de poderes curativos y espirituales - al ámbar, no a la cueva -, de los cuales debo confesar que no tengo constancia. Pero es un material muy interesante, y de indudable belleza (bueno, en mi dibujo no tanto).
Supongo que se nota que hoy no ando muy fino, así que lo voy a ir dejando. Pensaba hacer una profunda reflexión acerca de seres atrapados en sustancias semitransparentes y antaño viscosas, pero luego lo he meditado y he decidido posponerlo sine die...
Tras el 6-1 del Barça al Atleti, no queda mucho por decir. ¡Ánimo, colchoneros!
Buenas noches y totus tuus.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres genial y sorprendente. Como vamos a dejar comentarios que esten a la altura de lo que comunicas? Me siento microscopica ante tu forma de expresarte y ante lo que piensas.

Original.

Milla.

ornitorrinco dijo...

¡Noooooooo! Por favor, lo único un poco microscópico es ese mosquito (o lo que sea) atrapado en el ámbar. Agradezco infinitamente tu amabilidad, y te aseguro que me abruma. Si me sigue subiendo la autoestima tendré que agujerear el techo para que salga al espacio exterior. Me alegra que lo disfrutes, porque está ahí para eso, pero empiezo a sentir la presión del éxito (ja, ja, ja...)
Gracias una vez más. Y a ver cuándo estrenas tu blog cómico-enigmático. Lo esperamos con gran curiosidad.

Anónimo dijo...

Muy buenas otra vez.

Pues nada, imagino que me estrenare en la blogosfera cuando -ya que mencionas esa gran palabra- mi autoestima suba un poco y deje de pensar que lo que hago solo me interesa a mi y a veces ni tan siquiera eso. El mas comun de las comeduras de coco, vaya! Que risa, me ha venido a la mente que una amiga mia brasilena siempre se equivoca y dice "tengo la ALTOESTIMA baja". Y yo nunca la corrijo, claro, porque me encantan las paradojas.

Te tendre informado!!

Milla.