domingo, 16 de marzo de 2008

He vuelto


Pues sí, aquí estoy de nuevo, en la misteriosa blogosfera, dispuesto a compartir con quien tenga a bien visitarme algunas de las cosas que se me pasan por la cabeza, quién sabe por qué.
Hoy traigo esta foto, que como de costumbre encierra algunos enigmas. ¿Qué hacen dos caracoles escondidos en el interior de esa flor? Acaso hayan cambiado sus hábitos por los de las abejas, y acudieron en busca de néctar o polen. Se me antoja improbable y bastante surrealista. Más allá de lo insólito de su ubicación, me intriga la hermosa relación de formas, las espirales combinándose y fundiendo los universos vegetal y animal, el juego de las curvas, y esa curiosa sensación de hallarse flor y caracoles suspendidos en el aire, sin aparente sostén. Donde se demuestra que el encuadre es uno de los pilares fundamentales de la fotografía; como en este caso, en que el punto de vista descontextualiza (perdón) la imagen hasta convertirla en un conjunto abstracto de formas y claroscuros. Sólo los caracoles se obstinan en recordarnos que es una imagen real.
Y por ello les doy las gracias y las buenas noches.

3 comentarios:

monilisa dijo...

Me alegra muchíiiiiiisimo que podamos disfrutar otra vez con tus imágenes. Las echaba de menos. Me encanta esta foto. Y como todo en la vida, tiene su encuadre perfecto, En esta lo has conseguido.

ornitorrinco dijo...

Pues yo me alegro de que te alegres, y de que te guste la foto, y de tu rapidez para hacer el comentario. Espero seguir recibiendo tus visitas.
Buenas noches y buena suerte.

Anónimo dijo...

J.J.
Enhorabuena. Era cuestión de tiempo.Un intermedio para hacer un sandwich, darle un mordisco y empezar a digerir.Y tal vez mirar la brújula para ennortarse.Y vuelta a arrancar.Avanti!