
Acabo de ver la maravillosa película "Los duelistas", de Ridley Scott, protagonizada por Keith Carradine y Harvey Keitel. Dos hombres, dos soldados, enfrentados durante toda su vida en sucesivos duelos de honor, sin que esté muy claro cuál es la verdadera causa. Pero el honor, como tantas otras cosas en la vida, nadie sabe muy bien qué es en realidad. En esta etapa de mi vida en la que a menudo me cuesta reconocer lo que era y lo que soy, me gustaría recuperar el sentido de esos conceptos - muchos en desuso - tan desconocidos: el honor, la libertad, la dignidad, la honestidad, la integridad. Sólo me consuela pensar que las ruinas son a veces el lugar en que habitan las lechuzas, símbolo de sabiduría. Si consigo que anide alguna, tal vez aprenda algo...
En fin, sólo quería paliar un poco la frustración de mis amables visitantes, que perseveran en su cotidiano asomarse a este blog y se encuentran un erial. Poco a poco espero ponerle remedio. De momento, como ilustra la foto, estoy frente a esa escalera que cuando está vacía no se sabe si es de subida o de bajada. Y ya lo decía Cortázar: es importante no levantar al mismo tiempo el pie y el pie.
As Sabur...